viernes, 22 de enero de 2016

Tu nombre después de la lluvia por Victoria Álvarez








Editorial: Lumen
Nº Pág.: 584 pág.
Género: Intriga
Primera edición: 2014
Ciclo de Dreaming Spires










Érase una vez en Irlanda… Corren los primeros días de enero de 1903 y el profesor Alexander Quills, un hombre sabio y triste, vuelve a su casa de Oxford después de asistir a unas conferencias en Londres; Oliver Saunders, joven y tímido, mientras tanto, trabaja en su pequeño cuarto de Balliol College, rodeado de diccionarios y novelas góticas, y Lionel Lennox, amante de la buena vida y de las faldas ligeras, está en Egipto, a punto de profanar la tumba de una princesa para llevarse una joya de inestimable valor. Poco tienen en común los tres amigos, excepto el cariño que los une y el interés por las nuevas ciencias que exploran el mundo del más allá. Muy pronto sus ganas de saber los llevarán a Irlanda, una tierra plagada de leyendas, donde las piedras tienen una historia que contar y el sonido de la lluvia se confunde con el llanto de unas mujeres que cuidaron de sus seres queridos incluso más allá de la muerte.


La primera vez que supe algo de esta novela fue a través de su autora y de su secuela, que tengo muchas ganas de leer. Victoria Álvarez era, en muchos blogs, calificada como una de las autoras revelación por “Contra la fuerza del viento”, segunda parte del Ciclo de Dreaming Spires. Así que busqué la primera parte y heme aquí, reseñando esta novela tan inusual.

La sinopsis del libro recoge lo que son los tres primeros capítulos, que nos permiten conocer un poco a los tres protagonistas de las intrigas, pero no son los únicos.

Por un lado tenemos a Alexander, un personaje que lleva una tristeza intrínseca y que la novela nos permite adivinar poco a poco de donde podría provenir. En segundo lugar está Oliver, que en un primer momento no parece destacar pero que acabará teniendo un papel nada desdeñable en todo el entramado. Y, por último, Lionel. ¡Ay Lionel! Reconozco que desde la primera vez que conocí a este personaje me ha supuesto ser mi debilidad. Da igual lo mal que se porta, lo travieso que puede llegar a ser, que yo se lo perdono todo. Aviso a navegantes que no soy nada objetiva con mi Lionel.

“Su compañero de viaje se equivocaba al decirle que había estado solo durante demasiado tiempo. El gran problema de Alexander Quills era que nunca conseguía estar solo…”

Los tres amigos comparten algo más que una amistad, son unos creyentes de lo paranormal, un tema muy en boga a principios del siglo pasado. Deciden investigar la historia de una banshee que vive en un castillo de Irlanda. La trama gira en torno a la muerte de uno de los vecinos del pueblo, supuestamente aterrorizados hasta la muerte por la susodicha criatura paranormal, y que predijo su muerte con sus sollozos. Pero lo extraño del caso no es que un hombre fuese asesinado por una aparición, lo extraño es que la banshee nunca antes había llorado la muerte de alguien que no fuese de la familia.

“Si la Muerte pudiera llorar, sus lágrimas serán parecidas a las de aquella criatura.”

Aquí es donde empiezan a tejerse los hilos de la historia. Me ha parecido interesante como la autora intercala pequeñas informaciones a lo largo de toda la novela que al final tienen sentido. Y si uno es un buen detective y consigue identificar y unir esos trazos, puede anticipar el final con bastante acierto.

Y no puedo terminar sin mencionar a los personajes femeninos tan variados que se descubren, en especial la señorita Sturling, una de las razones que hace que quiera que lea la secuela. Sus secretos son los únicos que no se desvelan en Tu nombre después de la lluvia y que estoy segura deben de ser interesantísimos.

“ Es a ti a quien quiero. [...] Tan rara como te ves a ti misma, tan desconcertante como te han hecho creer que eres… Tan única y tan mía.”

La verdad es que he disfrutado con este libro y, aunque no será el libro del año, tengo ganas de leer la segunda parte, lo cual ya es un punto a favor. Además, me ha encantado que el título tenga un significado tan bonito, que no voy a desvelar. Como veis es un libro lleno de secretos y pequeños regalos que se reparten por toda la historia.

Y ya puestos a ser sinceros, lo único que me ha disgustado, en ocasiones, la lectura es la sobreactuación de los personajes en algunas situaciones de tensión. Aunque también hay que decir que la época en la que nos encontramos también hace que uno sea propenso a ello. Las damas y los caballeros de la primera década del siglo XX eran mucho más expresivos y dramáticos que hoy en día.

En cualquier caso le doy un voto de confianza a Victoria Álvarez.

“Nada en este mundo permanece oculto para siempre. […] Allá donde posemos nuestra mirada, la inevitable ley de la revelación es una de las leyes de la naturaleza: el secreto duradero es un milagro que aún está por ver.”




Por Nitha

martes, 19 de enero de 2016

Voces de Chernóbil por Svetlana Alexievich







Editorial: DeBolsillo

Nº Pág.: 406 pág.

Género: Ensayo

Primera edición: 2015













Chernóbil, 1986. «Cierra las ventanillas y acuéstate. Hay un incendio en la central. Vendré pronto». Esto fue lo último que un joven bombero dijo a su esposa antes de acudir al lugar de la explosión. No regresó. Y en cierto modo, ya no volvió a verle, pues en el hospital su marido dejó de ser su marido. Todavía hoy ella se pregunta si su historia trata sobre el amor o la muerte. Voces de Chernóbil está planteado como si fuera una tragedia griega, con coros y unos héroes marcados por un destino fatal, cuyas voces fueron silenciadas durante muchos años por una polis representada aquí por la antigua URSS. Pero, a diferencia de una tragedia griega, no hubo posibilidad de catarsis.




Tenía muchas ganas de leer este libro. La primera vez que oí hablar de él, fue allá por el 2006, un año después de su publicación. Quizás fui condicionada por mis estudios, quizás por mis profesores, quizás por mí misma, pero el tema de Chernóbil siempre me ha interesado. Fue el centro de mi trabajo de final de instituto, lo que, aquí en Cataluña, se conoce como “El Treball de Recerca” y la física una de mis asignaturas preferidas.

El caso es que en su momento no me lo leí, sino que solo unas cuantas reseñas y resúmenes. Por eso, cuando vi que a Svetlana Alexievich se le había concedido el Nobel 2015, revisé su bibliografía y me di cuenta de los libros que ha escrito no pude más que engancharme a ellos. Y el primero es Voces de Chernóbil, el único que estaba traducido español, aunque eso pronto se solucionará, puesto que ya tenemos otro traducido “La Guerra Tiene Rostro de Mujer” que pronto también reseñaré aquí.

Y en cuanto a “Voces de Chernóbil”, lo primero que hay que avisar al lector es que no se trata de una novela al uso y allí, quizás, es donde encontramos gran parte del atractivo de esta autora. Se trata de una recopilación de entrevistas, monólogos más bien, de personas que se vieron afectados por toda la tragedia. Y la realidad supera la ficción. Os lo aseguro. Testimonios tan duros que, en ocasiones, he tenido que dejar de leer, respirar hondo y dejarlo por un rato. Un libro que me ha sumido en la tristeza más absoluta, en la incredulidad más extrema, que me ha hecho sentir la tristeza y el dolor de los protagonistas de este ensayo.

“Pero las autoridades callaban. […]

Y nosotros creíamos.”

No hay protagonistas, no hay acción, sólo recuerdos de algo que pasó en 1986. Una tragedia sin precedentes pero que desgraciadamente ya tiene heredero: Fukushima. 

Lo más difícil de entender de Chernóbil es cómo algo invisible puede causar tanto daño. Pero lo que también nos enseñó Chernóbil es que no nos hemos de fiar de las autoridades, que hemos de tener un ojo crítico sobre el mundo. 

Una de las constantes del libro es la referencia que se hace al hombre soviético. Hoy en día nadie lo entendería, nadie se imaginaría un hombre que idolatra su país, que hace por él todo lo que le piden, que cree en la Unión Socialista Soviética de las Federaciones. Que hay que ir a limpiar los campos de la radiación, pues se hace; que es mortal, pues se hace igual; porque si no lo hacemos nosotros, los nacionales de nuestra patria, no lo hará nadie.

Y así es como pensaban.

Lo triste es que muchos de esos hombres valientes, hombres con unos valores sin comparación acabaron muriendo por la incompetencia de las autoridades, por falta de medios, de ropa adecuada. Cómo señala uno de los testimonios, donde morían los robots americanos y japoneses, el hombre soviético seguía trabajando.

“Y le llega la hora de morir. Se está muriendo. Sufre lo indecible. […]

-          ¿A ver si sabes cuál es mi mayor deseo?

-          ¿Cuál?

-          Una muerte corriente y no como las de Chernóbil.

Tenía cuarenta años. Le gustaban las mujeres. Tenía una esposa hermosa.”

Sí, se trata de un libre triste. Sí, es un libro duro. Pero es real. Está muy bien escrito. No hay sensiblerías o adornos. Es tal cual. Es la realidad de aquellos que vivieron la catástrofe nuclear más grande de todos los tiempos y que afectó al globo terráqueo entero. Por todo ello es recomendable leerlo, de enterarnos de una pizca de la verdad que sucedió en Chernóbil, porque nunca veréis documentales ni testimonio en la televisión. Son tan escasos como inexistentes.


“Si uno intenta ser sincero hasta el final... […]Solo había notado algo parecido cuando murió una persona que me era cercana. Brilla el sol… Tras una pared suena la música… Las golondrinas aletean bajo el techo… y el hombre, que ha muerto… llueve… y el hombre ha muerto. ¿Comprende? Quiero captar con las palabras mis sentimientos, transmitir cómo ocurría esto en mí entonces. Caer como quien dice en otra dimensión.”


Por Nitha 




jueves, 7 de enero de 2016

La Casa de las Miniaturas por Jessie Burton





Editorial: Salamandra
Nº Páginas: 448 pág.
Género: Narrativa (gótico)
Primera edición: 2015







Un día de otoño de 1686, una joven de dieciocho años llama a la puerta de una casa señorial en el barrio más acomodado de Ámsterdam. Nella Oortman se ha trasladado del campo a la ciudad para convivir con su marido, Johannes Brandt, un hombre maduro y distinguido comerciante que habita en la mansión en compañía de su hermana soltera y rodeado de fieles servidores. Como regalo de boda, Johannes obsequia a su flamante esposa un objeto muy de moda entre la gente pudiente de la época: una réplica de su propia casa en miniatura, que Nella deberá poblar con las figuras creadas por una desconocida miniaturista que ha encontrado por azar. Sin embargo, poco a poco, el amable pasatiempo se irá transformando en la clave de una serie de inquietantes revelaciones que conducirán a Nella a desenmascarar los secretos más oscuros de los actuales moradores de la casa —incluido su marido—, arrojando luz sobre los peligros que amenazan la supervivencia de su nueva familia.



Lo prometido es deuda. Reinauguramos el blog, con la primera de muchas reseña de 2016.

Y el libro elegido es La Casa de las Miniaturas por Jessie Burton. Una novela muy recomendada en muchos blogs literarios e incluso por alguna de las listas de nuestros periódicos nacionales. De tanto encontrármela al final acabó en mis manos y la verdad es que no me arrepiento para nada.

Diría que lo que más me ha gustado de toda la historia es su ambientación. Pocas veces me ha sorprendido el escenario escogido por el autor para dar vida a sus personajes, puesto que todos sabemos que donde hay una buena historia que contar poco importa el decorado. Pero, en este caso, el propio decorado es un personaje en sí mismo: Ámsterdam de 1686, un lugar bastante civilizado, si nos remitimos a la época. También es el momento de las grandes compañías navieras, del apogeo del comercio y de la paranoia de la Iglesia de ver pecados en todas las esquinas.


“Sin embargo, en Ámsterdam las palabras son como agua, inundan los oídos y ceden paso a la podredumbre,… La compasión a diferencia del odio, puede guardarse en un rinconcito y olvidarse.”


La autora consigue tejer con maestría una trama que, al principio se presenta como muy evidente: una chica de pueblo llega a la ciudad, a la casa de su marido. Allí se encuentra a Marin, la hermana del susodicho y dos criados: una huérfana y un afroamericano. Nella, nuestra protagonista, sueña con el amor, con satisfacer a su marido, con ser una buena esposa, madre, señora de la casa y vivir prósperamente hasta que la muerte se la lleve. Pero nada de eso tan normal, tan elemental en la época en la que nos encontramos, llegará a pasar jamás.

Por el contrario, lo único que recibe de su marido, no es un beso, sino una casa en miniaturas, como regalo de boda, una réplica exacta de aquella misma en la que se encuentran. Y decide amueblarla acudiendo a una miniaturista, una mujer, además. No hace falta decir en el siglo XVII una mujer que no tuviese compañía masculina, pasada cierta edad, está  muy mal vista.

Pero nuestra Nella no tiene prejuicios y acude a ella. Los paquetes que va recibiendo sutilmente consiguen tejer toda la trama y desvelar secretos allí donde parecía todo evidente. Cada miembro de la casa tiene algo que esconder, unos más que otros, pero todos están llenos de secretos, de silencios, de frases dichas con doble sentido.


“Como siembre – piensa Nella . – Componemos un tapiz de esperanza y no hay nadie que lo teja, más que nosotros mismos.”


Creo que es uno de esos libros que uno  ha de leer dos veces, la primera para conocer la magia de la historia, para raspar la superficie, por así decirlo. Y la segunda, porque muchas frases dichas, comentarios hechos cobran nueva vida a posteriori. De repente un “Te quiero” ya no significa lo que debería. Eso es, precisamente, lo más interesante y divertido de esta novela.

Por último, no puedo dejar de decir que los personajes femeninos de este libro son interesantísimos. Supongo que el hecho de que la autora sea una mujer tendrá algo que ver. Me ha encantado la firmeza de Marin, la capacidad de ser oscura y clara a la vez, de cogerle manía desde la página uno y tenerle cariño en la página 400. Y Nella, una niña llena de sueños que se convierte en una mujer reflexiva y práctica en tan poco tiempo. También Cornelia, con una cabeza llena de pajarillos pero leal y buena, como nadie. Y no puede faltar un verdugo, Agnes, la mujer que lo lió todo, aparentemente…

Lo único que le puedo criticar a La Casa de las Miniaturas es algún que otro interrogante que se me ha quedado por el camino sin resolver. Por supuesto que tengo varias teorías al respecto pero nada conclusivo. O quizá soy yo la que necesita releer toda la historia para comprender un par de cosillas. 

Al fin y al cabo es uno de esos libros que hay que desenredar. 

No sé yo…



Por Nitha

Bienvenido 2016!

¡Es increíble cómo pasa el tiempo! Hace un minuto era 2015 y ya estamos a 7 de enero de 2016. Un nuevo año que empieza y que todos solemos recibir con nuevos propósitos, nuevas ideas, nuevos pájaros volando por la cabeza.

Mis amigos saben muy bien lo aficionada que soy a los propósitos de año nuevo y éste no podría ser la excepción. Y aunque no pienso reproducirlos aquí, sí que quiero compartir uno de ellos, para que así me sea más difícil no cumplirlo.

Este blog que empecé con mi amiguísima, allá por 2014, lo he tenido completamente olvidado, desaprovechado y lleno de polvo informático. Sólo de pensar en las alegrías que me daba (poquitas por las pocas reseñas que se han publicado, pero no menos importantes) me entran ganas de volver a empezar, a volver a coger impulso y hacer lo que tanto me gusta: compartir reseñas de los libros que voy leyendo.

Porque a veces uno habita en un entorno en el que la gente de tu alrededor no es precisamente lectora, que no te comprende del todo qué quieres decir cuando dices aquello "Este libro me ha marcado", que no entienden cómo puedes zamparte un libro en un día o quedarte con él en las manos hasta las 4 de la mañana, teniendo que ir a trabajar o estudiar al día siguiente...

Por eso y por muchas más razones, que un aficionado a la lectura entendería, quiero volver a escribir en este blog. Para que mi Nynia me pueda leer desde la distancia y, de paso, si alguien más disfruta con lo que garabateo aquí, pues bienvenido a nuestra buhardilla secreta, llena de libros e ideas descabelladas.

¡Prometo solemnemente que este blog queda reinaugurado hoy y hasta más allá!
¡Prometo solemnemente que escribiré reseñas y no lo abandonaré por vagancia y mal comportamiento!
¡Prometo solemnemente que disfrutaré de este nuevo 2016, que será mil veces mejor que el 2015!
¡Prometo solemnemente que Nynia lo promete también!

Así que, nuevas reseñas, nueva cabecera, nueva etapa. Allá vamos.