La Canción de los Maoríes por Sarah Lark

Título: La Canción de los Maoríes
Autor: Sarah Lark
Editorial: Ediciones B
Nº Pág.: 703 pág.
Género: Ficción, Romántica, Saga, Novela histórica
Primera edición: junio 2013


En La canción de los maoríes, las primas Elaine y Kura forjarán su propio destino entre las raíces inglesas y la llamada del pueblo maorí. En tiempos convulsos, vivirán los vaivenes de una tierra comparada con el paraíso a la que llegan misteriosos desconocidos decididos a quedarse.


Os habréis dado cuenta de que soy una lectora muy desordenada. Nunca leo dos libros seguidos del mismo género, mezclo novedades con novelas con fechas de publicación antiguas, no planifico mis lecturas, tampoco termino las sagas cuando toca y mil cosas más. Quiero pensar que es parte de mi encanto. Y hoy para no fallar a la costumbre vengo con un libro publicado en 2013, que seguramente todos ya habréis leído y (algunos) reseñado.

La Canción de los Maoríes es la segunda parte de la Saga del País de la Nube Blanca de Sarah Lark, obras con las cuales cosechó innumerables éxitos por todo el mundo. Al igual que el primer volumen de la trilogía (En el País de la Nuve Blanca), que en su día reseñé en este blog, esta novela se centra en dos mujeres, Elaine y Kura. Ambas son descendientes de Gwyneira y Helen, viejas conocidas de la primera novela. Conoceremos a nuestras muchachas en su época adolescente, con dieciséis y diecisiete años. Pudiera parecer que deberían ser dos mujeres cortadas por el mismo patrón pero no pueden ser más diferentes.

"Que Kura Warden tocara el órgano en Haldon era todo un acontecimiento (...). Varios hombres sucumbieron a distintos estadios de veneración en cuanto descubrieron el rostro y la figura de Kura, mientras las mujeres fueron vencidas por la emoción cuando la oyeron cantar."

Kura, hija de un pakeha (occidental) y una maorí, es una chica cuya belleza trastorna a todos los que la ven. Vive en una granja de ovejas pero sus intereses se centran en el arte, sobretodo la música y el canto. Su mayor sueño es ser cantante de ópera e ir a Europa a un conservatorio. Elaine, por su parte, es una muchacha bonita, vivaz, un poco deslenguada, que ayuda a sus padres y a su abuela en sus negocios. Le encantaría tener una granja de ovejas y emular a su abuela Gwyneira, aunque sus padres no poseen tierras para ello. Pero ambas tienen algo en común. Son chicas jóvenes que ansían experiencias y como no quiere la cosa se enamoran en cosa de varios minutos.

Así es cómo comienza esta novela. Kura acaba casándose con William, un irlandés recién llegado, que le promete su ansiada carrera artística aunque secretamente alberga otros fines. Elaine también se desposa con Thomas, hijo de John Sideblossom, otro de los personajes de la primera novela que se distingue especialmente por su brutalidad. Y, además, ambas primas se enemistan y no se pueden ni soportarse por una traición de Kura hacia Elaine.

"(Elaine) era una muchacha pelirroja (...). Era una joven extraordinariamente bonita y delicada, (...). Había recogido su largo y rizado cabello en una trenza que le colgaba hasta la mitad de la espalda, pero sus rizos se rebelaban. Un par de mechones ya se habían soltado y revoloteaban alrededor de su fino rostro."

A partir de este cuadro inicial viviremos las peripecias de ambas protagonistas, intercaladas en los distintos capítulos. Las novelas de Sarah Lark se caracterizan por ser escritas con un lenguaje sencillo, llano y directo. No tienen una acción trepidante puesto que su función principal es narrar un periodo de la vida de las chicas, su paso de niñas a mujer. A mi me da sosiego y calidez su prosa. Son novelas sin complejos giros pero siempre tienen sorpresas que dejan a uno perplejo. Y La Canción de los Maoríes no es una excepción, puesto que el desenlace si bien no es inesperado en el qué pero sí en el cómo. Ya lo escribí en su día, cuando reseñé la primera parte, me da ciertos recuerdos a los libros de Jane Austen: son historias sobre mujeres, mujeres que aman y sufren pero que siempre se saben sobreponer. Está claro que el contexto es totalmente distinto y la escritura también pero el fondo es ese mismo.

Al igual que me sucedió con En el País de la Nube Blanca, me costó arrancar al inicio. Al ser libros bastante largos los inicios no son tan absorbentes. Tampoco el género landscape ayuda, ya que muchas ocasiones uno se pierde en algunas descripciones. Pero una vez se conoce a las protagonistas y sus historias ya no hay quien pare a una. También ayuda todo lo que nos cuenta la autora sobre los maoríes y la cría de ovejas, aunque en esta novela lo hace menos que en el primera, y la minería, otro de los motores económicos del país en sus inicios.

Ahora que están llegando las fechas estivales, os recomiendo las novelas de Sarah Lark para vuestras vacaciones. Son perfectas para disfrutarlas en una tumbona con el sol calentando la coronilla, leyendo relajádamente las aventuras de las chicas.


Esta lectura se engloba en el reto de Novela Landscape y Exótica:


Por Nitha

El viento en la cara por Saphia Azzeddine

Título: El viento en la cara
Autor: Saphia Azzeddine
Editorial: Grijalbo Narrativa
Nº Pág.: 256 pág.
Género: Novela Contemporánea, Ficción
Primera edición: septiembre 2017


Bilqiss, una joven viuda musulmana, se enfrenta a un juicio por haberse atrevido a ocupar el lugar del muecín a la hora del rezo. Sabe que, más allá de ese crimen, la acusación real es simplemente la de ser mujer y no querer someterse a unas reglas que los fundamentalistas aplican en el nombre de Alá.
Pero Bilqiss no está sola. Hasta el país se ha desplazado una periodista norteamericana, sensibilizada por la noticia, que hará cuanto esté en su mano para difundir su causa por todo el mundo. Y el propio juez del caso, alguien que conoce bien a la acusada, se debate entre la obediencia ciega a la ley y la admiración por una moderna Scherezade capaz de seducirlo con su discurso rebelde.
Los relatos de estos tres personajes irán tejiendo un retrato fiel y conmovedor del proceso contra una heroína dispuesta a luchar hasta el final por su vida y su libertad. Alguien que alza la voz porque es consciente de que su absolución sería algo más que una victoria personal. Para ella y para muchas mujeres de su país significaría una llama de esperanza en estos tiempos oscuros.


Todos tenemos géneros literarios que nos gustan más o menos, épocas históricas que nos interesan o no. En mi caso, tengo una dificultad especial para leer novela histórica medieval o contemporánea bélica. Pero me obligo a hacerlo porque sé que no es cuestión de que no me guste la historia en sí sino que suelen tratar de personas que se ven inmersas en injusticias fuera de lo ordinario y me da tanto coraje que sufro mucho. El viento en la cara es una de esas historias o al menos es lo que pensé al leer la sinopsis. Un caso demasiado ordinario por lo cruel que es, el de una mujer musulmana que, según su credo, incumple una regla, comete un pecado imperdonable y es condenada a la lapidación.

Antes de seguir, quiero dejar constancia que escribo desde la ignorancia sobre la religión musulmana y desde un punto de vista de una mujer occidental, educada en la religión cristiana ortodoxa y católica. Ciertamente mi forma de ver las cosas es completamente parcial y condicionado por mis circunstancias.

Dicho lo anterior, este libro nos presenta a Bilqiss, una mujer particular, avanzada para su momento y nacida en el punto geográfico equivocado. En ningún momento se concreta en qué país nos encontramos, quizás porque es una situación tristemente extrapolable a muchos. Afganistán, quizás, Irak... No importa el Dónde sino el Qué. La historia se repite: de niña es vendida a un hombre para casarse muy joven. Luego es condenada a sufrir malos tratos por su marido y a servirle sin recibir ni una migaja por parte de nadie. Es un mero mueble en su hogar, pero uno que se mueve, hace tareas domésticas y recibe los golpes y violaciones del señor de la casa.

Pero Bilquiss enviuda y se convierte en una mujer en cierto sentido libre. Pero de puertas para adentro, sin armar escándalo, sin mostrarlo en público porque con ello se arriesga a ser una pecadora. Todos de su pueblo se dan cuenta de que les incomoda, especialmente a los hombres. No gozan imaginar a una mujer como ella, rebelde en su mente, no osan imaginar cómo domar a esa fiera y precisamente por ello les da miedo. Pero nunca lo reconocerían porque eso supondría reconocer una debilidad. 

"Y a su pregunta de si quería un abogado, esta fue mi respuesta:
-No, señor juez, se lo agradezco, pero prescindiré de la defensa. No he hecho nada malo, y por lo tanto, no tengo que defenderme, solo contestarle, y eso porque estoy obligada a hacerlo."

Bilqiss, sin embargo, ha tenido alguna que otra suerte en la vida. Pudo ir a la escuela unos años y conocer y ver un mundo más allá de ser esposa, madre, cocinera... Ahí conoció a Nafisa, la difunta mujer del Juez que ahora deberá juzgarla. Ella era su profesora, la que le mostró sus posibilidades, y Bilqiss, tal que alumna aplicada, siempre cumplió con sus expectativas. No aprendía, sino absorbía.

En cualquier caso, todo esto desemboca en el juicio de Bilqiss. Su delito: ocupar el lugar del muecín. ¿Por qué lo hizo? Lo hizo sin más. Porque las circunstancias nos empujan a hacer cosas sin un razonamiento previo. El juicio se preveía rápido. De antemano de decidió el veredicto de la lapidación. Pero nadie pudo predecir que el propio Juez quedase hipnotizado por las ideas, la resistencia y persistencia de Bilqiss. Así, día tras día, se exponen los delitos que ha cometido y conoceremos sus respuestas mordaces. Ciertamente, creo que la contraportada se equivoca en una cosa: es cierto que Bilquiss lucha por su libertad (de decir, de hablar, de leer, de aprender, de creer, de vivir, en definitiva) pero no me ha parecido que luche por su vida, en sentido físico. Me dio la impresión de que se resigna a la pena que se le impondrá y sólo quiere irse haciendo el mayor ruido que puede, que es lo único que le queda.

"Esa chica da más miedo que la guerra. Tratar con ella no es algo intrascendente, trabar una amistad con ella no tiene nada de anodino. Es tan absorbente y molesta como afectuosa y tranquilizadora. Nadie puede domesticarla, es una solitaria, una salvaje con modales. Los cobardes huyen de ella o la denigran, pero el tiempo habla en su favor, no le es indispensable vengarse personalmente, el vacío abismal que deja en ti cuando se retira es suficiente."

En cualquier caso, esta novela no es solo Bilqiss. También conoceremos al Juez, un hombre atormentado por la religión y lo que sus deseos y su racionalidad le marcan como correcto. Una dicotomía en la que uno no tiene elección por vivir en el país que vive. También Leandra es una persona clave. Periodista occidental, buscadora de una buena historia que marque la diferencia, aparece en el juicio de Bilqiss con la idea que es aún posible salvar a nuestra protagonista. Reconozco que he disfrutado muchísimo de las entrevistas entre Leandra y Bilqiss porque son un juego de tenis de ideas muy real. Yo también he querido reprocharle las cosas que le dice la periodista a la mujer musulmana y viceversa.

Creo que este libro está escrito desde la honestidad. Es una crítica magnífica y a la vez racional de aquello que se nos presenta. Y lo más extraordinario es que está escrito por una persona con origen y conocimiento de la fe musulmana, en un lenguaje sencillo, llano y directo. Eso me hecho pensar mucho y os recomiendo esta lectura sólo por eso.


Esta lectura se engloba en el reto de Novela Exótica:


Por Nitha

La mujer de un solo hombre por A.S.A. Harrison


Título: La mujer de un solo hombre
Autor: A.S.A. Harrison
Editorial: Black Salamandra
Nº Pág.: 317 pág.
Género: Thriller, Novela Negra
Primera edición: noviembre 2014


Si la pareja ideal existiese, Jodi y Todd serían un modelo del género. Tras más de veinte años juntos, viven en Chicago en un amplio apartamento situado en la planta 27, con unas vistas espectaculares al lago Michigan. Todd posee una pequeña empresa constructora y Jodi, psicoterapeuta, puede permitirse trabajar unas pocas horas al día recibiendo a sus pacientes en casa. El resto del tiempo se dedica a sus clases de Pilates, a cocinar platos exquisitos y a pasear a Freud, su adorado golden retriever. Sin embargo, la idílica relación entre Jodi y Todd parece tener algún punto vulnerable. Aunque ninguno de los dos sea consciente de ello, ciertos hechos amenazan con estropear su apacible existencia. Y cuando por fin Jodi reconoce que su vida se está yendo a pique, la sensación de haberlo perdido todo se apodera de ella y un abismo de sombrías posibilidades se abre ante sus ojos.


Ciertamente esta novela fue escogida porque el título me perturbó. Para mi, no tenía nada que ver con la idea de monogamia sino que me pareció siniestro, como presagiando algo maligno, demente. Me evocó la idea de una mujer obsesionada o de un hombre posesivo. En aquél momento pensé que la perturbada era yo por tener esas ideas tan psicóticas sólo de leer un título. Pero tampoco iba tan desencaminada.

En este caso conocemos a Jodi y Todd, una pareja que lleva más de veinte años juntos (léase pareja, no matrimonio). Ambos dicen que se quieren, pero el amor se ha convertido en costumbre, en esos hábitos agradables de estar uno con el otro, de conocer las costumbres ajenas, de cuidarse sin preocuparse, de una rutina agradable y previsible. Ambos construyen esa vida que en apariencia es perfecta, sin sobresaltos, sin alteraciones. Un camino llano sin escollos. No se casaron porque Jodi no le vio la necesidad, no tienen hijos porque Jodi no ha querido y, aunque Todd sí ha deseado ambas cosas al final se conforma con su existencia cómoda y rutinaria.

"...se da cuenta de que eso es algo típico de su vida con Jodi: el fingimiento persistente, los abismos de silencio, el seguir adelante ciegamente. (...) Ofrece una fachada, haz como si no pasara nada, no digas ni una palabra. Compórtate como si todo marchara bien, y todo marchará bien."

Pero nada es lo que parece. Todd, "un hombre hecho a si mismo", empresario en el sector de la construcción es un infiel patológico. No sabe vivir sin otras mujeres, mujeres sin importancia, carne contra carne, aventura sin un futuro. Jodi, psicoterapeuta a tiempo parcial, ejerce su profesión desde la comodidad de su casa y se dedica a cuidar de su pareja. Cocina, hace recados, le proporciona una vida cómoda a él y ella misma. Sabe de las actividades extramatrimoniales de Todd pero considera que es una pérdida de energía preocuparse por algo tan nimio e intrascendente. Al fin y al cabo Todd siempre vuelve a casa con ella. Es perfectamente consciente de las luces y sombras de él.

"-Eso del hombre tranquilo y formal podría ser un mito -dice Jodi-. Biológicamente, los hombres son depredadores.
-A ver, explícamelo -pide Alison.
-A las mujeres nos gusta creer que nuestro hombre es más bueno de lo que es en realidad. Lo justificamos. No vemos el cuadro completo, sin fragmentos, y por eso nunca nos parece tan malo como en realidad es."

La novela se desarrolla alternando las voces de Él y de Ella, aunque el narrador es una tercera persona que pone las distancias con cada uno de los protagonistas. Ciertamente creo que la calificación de novela negra es un poco azarosa para La mujer de un solo hombre. En mi opinión, aunque se traten cuestiones de crímenes y demás, es más bien un thriller psicológico, con una prosa muy buena y fluida. Los capítulos se suceden uno tras otro. No es suficiente saber de Jodi, también tenemos que leer sobre Todd. Dos personajes principales y apenas tres secundarios. Pero en ningún momento he querido más. Meterme en la mente de Jodi y Todd ha sido suficiente.

Me está siendo muy difícil hacer esta reseña sin desvelar demasiado y eso me da la impresión de que no acabo de explicar lo mucho que me ha gustado esta novela. Eso principalmente se debe a lo bien construidas que están las personalidades de sus dos protagonistas. Jodi es tan pragmática, tan recta, racional. El adjetivo que me viene a la cabeza es que es una persona "limpia" tanto en lo que se refiere a la higiene como a su vida. Todo tiene un sitio, un orden, una forma. Eso muchas veces esconde ciertos cuartos secretos en nuestra propia mente y Jodi no es la excepción. Es muy satisfactorio ir descubriendo esas facetas suyas.

 "(Jodi) Raramente pierde la serenidad; es una mujer capaz de superar cualquier situación. E incluso después de tantos años, él tiene la impresión de que apenas la conoce, de que en realidad no sabe qué hay bajo la superficie."

Y Todd. Reconozco que empecé la novela aborreciéndolo, pensando en cómo una mujer así puede acabar con un hombre como él. Pero él es la antítesis de Jodi. Mente de adolescente que se ha quedado en la pubertad, tanto psicológica como sexualmente. Siempre achaca a los demás sus propias acciones. No se trata de un "yo he hecho", sino de "tal cosa me ha empujado a ello". Y así es como Todd acaba con Natasha, hija de su mejor amigo, a la que le dobla en edad pero no en madurez. Ella hace y deshace lo que quiere y él se doblega. Todd, en su continua esperanza de cambio, alarga la situación hasta que se ve con el lodo por el cuello.

"Jodi es refinada, una virtuosa que lo trabaja ingeniosamente, mientras que Natasha se enchufa directamente a su cerebro primitivo. Jodi es arriba y Natasha es abajo. Jodi es un suave impulso y Natasha, una caída desde el décimo piso."

Es muy interesante esta faceta del ser humano que nos presenta Susan Harrison. Como somos capaces de culebrear por la vida para conseguir un fin, un propósito que se nos escapa entre los dedos. Las apariencias engañan. Realmente me ha gustado esta novela y os invito a descubrir los secretos de Jodi y Todd.



Por Nitha

La Canción de Mbama por Javier Reverte


Título: La Canción de Mbama. Una historia africana
Autor: Javier Reverte
Editorial: Penguin Random House
Nº Pág.: 203 pág.
Género: Histórico, Ficción
Fecha de publicación original: 2007
Primera edición: 2017








Cuando Guinea Ecuatorial era todavía colonia española, Luis Urzaiz, un joven médico navarro lleno de ilusiones, desembarcaba en África dispuesto a cumplir el sueño de dedicar su vida a los más necesitados y formar una familia. 
La luz de África, sus paisajes y la sensualidad de sus gentes transforman su carácter de un modo definitivo, así como la violencia que estalla de manera intermitente y feroz en este lugar donde reinan la malaria, las serpientes, los cocodrilos y la magia negra. 
Cuarenta años después de su llegada, el hombre maduro que ha librado infinidad de batallas y ha perdido casi todas se aferra, en compañía de su dulce amante africana, a la última esperanza posible: que los esfuerzos y las penurias sufridas en todos estos años para levantar y sostener el mejor hospital de la región sean reconocidos con el Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, los fantasmas del pueblo acechan, y no le abandonan fácilmente: Teodosio Mbama, un viejo y cruel enemigo, ha regresado a Cogo sediento de venganza.


Hace tiempo que no publico ninguna reseña y es un símptoma de los cambios que estoy teniendo en casa. Ya lo dicen que los disgustos vienen de tres en tres, así que disculpad este silencio involuntario. Pero hoy, siendo el Día del Libro, me parece que ya no puedo faltar más. Un poco en esta misma línea está nuestro protagonista de hoy. Supongo que mis circunstancias influyen en mi opinión acerca de la lectura pero me ha dado impresión de que es hombre bastante triste y ciertamente amargado. ¿Pero quién no lo es hoy en día?

Empecemos por el principio. Empecemos por el autor, Javier Reverte. No he leído muchos libros suyos y los que han caído en mis manos han sido de forma desordenada sin un hilo conductor claro. Pero hay que señalar que es un autor que empezó como periodista y ha escrito muchas novelas ambientadas en el continente africano. Y eso se nota mucho en La Canción de Mbama, ambientada en Guinea Ecuatorial. Juro y prometo que pese a que el libro es bastante corto, poco más de 200 páginas, este autor ha conseguido transportarme a esas ciudades, poblados y esos paisajes, algunos áridos, otros húmedos. Y eso por mi parte lo valoro mucho. Pocas veces realmente me veo en otro lugar, normalmente acabo por imaginármelo a mi manera, pero en este caso ha sido absorbente y muy gráfico el vocabulario utilizado.

"La tierra era roja. A veces, sorteaba ríos de corriente majestuosa y aguas claras. Las enormes ceibas y los cimbreantes cocoteros cerraban un paisaje sobre el que reinaba un cielo de brioso azul surcado por nubes veloces."

En este caso, nuestro protagonista es Luiz Urzais, un joven médico navarro, de buena familia y con un porvenir brillante que por circunstancias de la vida acaba en Guinea Ecuatorial. Su sueño es dedicarse a los más necesitados, cambiar la vida de las personas en un lugar en que cualquier ayuda es poca. Él con su joven esposa se instalan en el país con unas expectativas que se verán truncadas porque nunca más volverán a ser los mismos.

En esta novela Javier Reverte nos acerca a la inestabilidad política de ese país sufrida en una época muy concreta, pero es fácilmente explayable a otros lugares del continente africano. Muchos de sus países se caracterizan por continuas luchas de poder, hombres que se hacen llamar presidentes y hacen de todo para perpetuarse en el poder o llegar a él. Ese es el caso de Teodosio Mbama, un jefe militar (policía), autoproclamado jefe de la provincia. Pero algo truncó el poder de Mbama y sus huesos acabaron en la cárcel. Y en algo de eso tuvo que ver Luis Urzais.

"Era un extranjero. Y una voz interior le pedía que regresara a su patria."

Así empieza nuestra novela, con un protagonista temeroso de un enemigo cruel, sanguinario y vengativo. Viviremos esa angustia con él. Porque Congo nunca ha sido un lugar seguro y menos con Mbama acechando en cada esquina. Pero tampoco Luis está libre de pecado. ¿Cómo puede uno mantenerse fiel a su moral en el lugar en el que nadie lo hace? ¿Cómo seguir adelante sólo frente a la multitud? Desde luego Javier Reverte muestra una parte de la condición humana que muchas veces pasa desapercibida. Todos somos nuestros propios protagonistas y antagonistas a la vez, siempre hay luz y oscuridad en uno mismo. Para mi es algo difícil de conciliar y aún no sé si me "cae bien" Luis o no.

Por último, no me gustaría acabar esta reseña sin destacar el papel de la mujer en toda la narración. Es cierto que no juegan un papel principal pero están siempre ahí. Y en este caso puedo decir que el autor ha incluido diferentes perfiles de mujeres. Desde la africana que lucha por lo que quiere y tiene, a la blanca que huye y, a la mestiza que duda. Son ciertamente interesantes estas personas tan dispares. 

"Luis Urzais pensaba que Melita hacía el amor con el orgullo de una blanca, mientras que le quería con la sumisión de una negra."

Os recomiendo esta lectura si os gusta leer sobre paisajes exóticos e historias fuera de lo común, protagonistas que son buenos y malos a la vez y si sois capaces de entender sin juzgar.



Esta lectura se engloba en el reto de Novela Exótica:



Por Nitha

Abril, mes de la novela exótica y landscape

Un mes más, Laky del blog Libros que hay que leer organiza un mes temático. Y esta vez pienso triunfar ya que creo que tengo dos lecturas a medias que podrían encuadrarse en estos géneros.

A título personal tengo que decir que estoy contenta que haya terminado marzo. Lo cierto que a nivel particular han sido unos días difíciles y con mucho gusto empezaré una nueva época más agradable. Y este mes temático me viene perfecto. Qué mejor forma de desconectar que viajando a lugares maravillosos de la mano de autores varios.



Se trata de leer y reseñar una o varias novelas del género landscape, un género bastante reciente pero que ha entrado con fuerza en el mundo literario. Y la otra opción es una o varias novelas situada en lugares exóticos, como Oriente o Asia o 1000 otras opciones. Aquí os dejo el enlace en el que Laky nos cuenta el reto y pone varios ejemplos.

En esta misma entrada iré dejando los enlaces a las reseñas que vaya incluyendo en el blog:

La Canción de Mbama por Javier Reverte (reseña)
El viento en la cara por Saphia Azzeddine (reseña)
La Canción de los Maoríes por Sarah Lark (reseña)

Madona con abrigo de piel por Sabahattin Ali


Título: Madona con abrigo de piel
Autor: Sabahattin Ali
Editorial: Salamandra
Nº Pág.: 224 pág.
Género: Ficción
Fecha de publicación original: 1943
Primera edición: enero 2018










Raif Efendi llega a Berlín en los años veinte, enviado por su padre para aprender los secretos del negocio familiar, la fabricación de jabones de tocador. Sin embargo, su espíritu soñador lo empuja hacia el arte y la literatura. Además de estudiar alemán y leer novelas rusas, se dedica a recorrer la ciudad, visitando museos y exposiciones, en pos de algo que lo apasione verdaderamente. Una tarde, tras quedarse absorto ante la contemplación del retrato de una mujer envuelta en un abrigo de piel, sabe que por fin ha encontrado lo que buscaba. Así, poco después, Raif conocerá a la autora del lienzo, Maria Puder, y su vida dará un vuelco para siempre.  
Novela de aprendizaje, con los inevitables desencuentros entre el deseo y la realidad, Madona con abrigo de piel plantea, asimismo, un fascinante diálogo entre Oriente y Occidente, entre la Ankara y el Berlín del período de entreguerras. La relación entre el joven inexperto y la artista consumada posee una fuerza muy particular, a la vez que suscita la esperanza de entendimiento y fusión entre dos mundos en apariencia irreconciliables.


He aquí un clásico de la literatura turca, publicado por primera vez en 1943, tercera novela de Sabahattin Ali -fallecido en 1948 de forma prematura- que ha sido rescatado después de ser censurado en su país en los años noventa. Desde entonces ha sido traducido a una decena de idiomas y vendido un millón de ejemplares. Como una reacción contra la represión en este país sus jóvenes manifiestan su resistencia con esta lectura, un movimiento al que me uno con mucho gusto, ya que tengo un pequeño gen de rebeldía, que en este caso se ha inclinado por este libro tan inusual en mi biblioteca.

Se trata de la historia de Raif Efendi, un hombre ya mayor que trabaja en una oficina traduciendo cartas del alemán al turco. Es ninguneado por todos en su trabajo, callado hasta el mutismo, da la impresión de ser un ser vacío que se limita a existir hasta que la vida decida finalizar. Es en este momento cuando llega nuestro narrador, un nuevo empleado que compartirá el despacho con Raif y que poco a poco consigue trabar amistad con su compañero, tarea harto difícil, después de darse cuenta que Raif es más que una cáscara, que tiene una vida interior que se vislumbra como rica y diversa.

No obstante, el ser humano, por alguna razón extraña, prefiere explorar sólo cuando intuye que va a encontrar algo. Siempre habrá un héroe despuesto a adentrarse en una gruta donde vive un dragón, pero ¿quién tiene el valor de bajar a un pozo sin saber qué hay en el fondo? En mi caso, conocer a Raif Efendi fue pura casualidad.

El autor utiliza una técnica poco habitual para contarnos la historia de Raif Efendi. Será este nuevo compañero de trabajo, cuyo nombre jamás sabremos, que a través de su relación, nos narrará los hechos, que pasarán a ser en primera persona en el momento en que Raif le deja leer un diario suyo, poco más que una liberta que narrará la historia de su juventud. Esta historia comienza con su viaje a Alemania, enviado por su padre para aprender los secretos de la fabricación de jabones. Pero Raif es un joven despreocupado, más bien soñador, que decide tomárselo con calma, aprendiendo alemán y pasando sus días leyendo a los clásicos rusos, paseando por las calles de la ciudad y visitando museos, galerías y exposiciones. Él mismo es consciente de que esa vida interior que lleva, que le da pudor compartir, es su propio mundo creado a su medida, su santuario. Podríamos definir pues a Raif Efendi como un joven retraído e introspectivo, tendente a la melancolía.

Siempre había temido que la amargura que me sobrevenía de vez en cuando y el hastío que sentía por la vida fueran síntomas de una enfermedad mental. Cuando me daba cuenta de que las dos horas que había pasado leyendo un libro me parecían más plenas e importantes que muchos años de mi vida, pensaba en el horrible vacío de la existencia humana y me hundía en la desesperación.

Pero todo eso cambia cuando conoce a Maria Puder, una pintora alemana, mujer de armas tomar, feminista de su época. Un ser bello encuadrado en la época de los años veinte, cuando se produjo el tan deseado fenómeno de la liberación de la mujer. Raif Efendi se queda encandilado por un autoretrato de Maria, hasta el punto de ir a verlo cada día y por coincidencia se la encuentra un día en la calle.

A partir de entonces se forjará una relación muy curiosa entre ambos. Basada en la amistad y cierto enamoramiento, ambos pasarán horas juntos de la mano, charlando e intercambiando ideas. Ella, una mujer sincera donde las haya, harta y decepcionada con los hombres, siempre le dejará claro que no le pida más de lo que ella quiera darle. Él, tímido y encandilado, accederá a todas sus peticiones con tal de tenerla cerca. En cierto modo se invierten los papeles, ella es una mujer con carácter de hombre, él es un hombre con alma de mujer. Ese detalle me ha encantado y hace toda la lectura más atractiva.

Pero esta historia de amistad, amor y lealtad se trunca cuando Raif tiene que volver a Turquía, antes de lo esperado. Pese a que desde un buen principio se sabe que Maria no está en la vida de Raif en su madurez es impredecible como el destino juega sus cartas. Esta historia de amor frustrada de nuestro protagonista es lo que le hace languidecer el resto de su vida. El desencanto lo invade y se convierte en quien es desde un buen principio, un hombre cáscara, aparentemente vacío por dentro y tan lleno a la vez. Un hombre solitario con una vida solitaria, viviendo en una casa llena de gente. Existiendo por existir. Viviendo por vivir.

La vida es una partida que sólo se juega una vez y yo he perdido. No puedo jugar una segunda...

Este libro me ha dejado en un estado de melancolía y cierta tristeza. Podría decir que en ocasiones me hubiera gustado sacudir a Raif Efendi, cantarle las cuarenta por ser a veces tan conformista. Pero ¿qué sabré yo? Cada persona es un mundo que hay que aceptar tal y como se nos presenta. Buena novela para reflexionar sobre ello:

Hasta el hombre más sencillo, miserable e incluso el más tonto del mundo posee un alma de una complejidad extraordinaria, capaz de dejarnos maravillados. ¿Por qué nos negamos a reconocerlo y suponemos que una criatura llamada ser humano es tan fácil de comprender y de juzgar?


Por Nitha

El Domingo de las Madres por Graham Swift


Título: El Domingo de las Madres
Autor: Graham Swift
Editorial: Anagrama
Nº Pág.: 168 pág.
Género: Romance, Ficción
Primera edición: marzo 2017










Inglaterra, 30 de marzo de 1924. El Domingo de las Madres. Una jornada en la que las criadas vuelven a sus casas para visitar a sus familias. Pero Jane Fairchild, de veintidós años y que trabaja para los Niven, es huérfana, y pasa ese día de un modo muy distinto. Se cita con su amante, Paul Sheringham, el único hijo vivo de los vecinos de los Niven, que han perdido a los otros en la guerra. Jane y Paul llevan años de relación clandestina, pero ha llegado el momento de dejarlo, porque él va a casarse con una chica de su clase social dentro de dos semanas. La pareja hará el amor por última vez, pero después de despedirse sucederá algo inesperado que cambiará para siempre la vida de ella... En los años que le quedan por delante, Jane acrecentará su interés por la lectura–a través de los libros de Conrad–, trabajará en una librería de Oxford y con el tiempo se convertirá en una novelista de éxito, en una forjadora de ficciones. Pero nunca olvidará lo sucedido aquel 30 de marzo de 1924.


Tengo la teoría de que a los que nos gusta este hobby de la lectura se nos desarrolla un sexto sentido que nos permite tener unas percepciones acerca de un libro, como una intuición. Muchas veces por la sinopsis podemos intuir un final o durante la lectura saber cómo es probablme que termine una novela. Pues bien, en este caso mi sexto sentido me ha fallado estrepitosamente. Cuando leí la contraportada de El Domingo de las Madres algo me dio a entender ciertas cosas que al final no han sido tales y, con esto lo que quiero decir es que, Grahan Swift me ha dado una gran sorpresa, un giro que no me esperaba.

Pero empecemos por el principio. 30 de marzo de 1924. Una jornada llamada El Domingo de las Madres, el día que en cierta parte de Inglaterra se le concede a los criados como libre, el día que todos los sirvientes generalmente visitan su familia, las mujeres ayudan a sus madres, los hombre visitan sus casas. ¿Pero qué hacer cuando eres una huérfana? Este es el caso de nuestra protagonista, Jane Fairchild, una joven de veintidós años que trabaja en una casa solariega como criada. Pese a su condicón es lista, sabe leer y escribir, cosa que para la época era inusual. Así que se dispone a pasar el domingo con un libro, holgazaneando en algún prado y disfrutando de un día de primavera que evoca el verano.

"¿Qué otra cosa podría hacer? (...) La gente leía libros ¿no?, para huir de sí misma, para escapar de los problemas de la vida".

Pero entonces en la casa en la que presta sus servicios llama Paul Sheringham, el hijo de los vecinos de sus propios señores, los Niven. Sí, Jane y Paul tienen una aventura, algo bastante común en la época. Es una relación clandestina, una relación entre un hombre de buena familia y una criada, pero aunque ninguno lo reconozca es una historia de amor. Llevan más de cuatro años viviendo su doble vida pero, llegado el momento, Jane irá a ver a Paul en su casa y harán el amor por última vez. Un acto con sabor a despedida pues Paul se casa en dos semanas. Los dos así lo asumen. 

Me ha dado la impresión de ser una novela desordenada pero con una estructura interna muy bien pensada. Voy a intentar explicarme sobre este punto porque sin duda es uno de los encantos de El Domingo de las Madres. Casi todo el libro nos describe la escena entre los dos amantes, su desnudez, sus gestos, su relación pero a la vez nos va contando cosas sobre su pasado, sobre su futuro siempre des del punto de vista de Jane. Sí, ella es una criada, pero tiene una mente muy aguda y elaborada y muchas veces llama atención sobre ciertos detalles que alguien de su condición no se daría cuenta. Por ejemplo, me ha encantado la alusión a las palabras. Utiliza ciertas "palabrejas" que no forman parte del "vocabulario" de una criada y ella misma lo pone a relucir. Toda la novela es un pensamiento, el pensamiento de Jane, concatenando sus ideas, sus sentimientos, qué piensa sobra tal o cual cosa, cómo afronta su despedida de Paul...

"Y amante secreta. Y amiga secreta. Él se lo había dicho en una ocasión: "Eres mi amiga, Jay." Se lo había dicho en un tono tal de declaración... Y ella había sentido como un vahído. Jamás le habían dicho eso; nadie le había llamado así nunca, y de forma tan decisiva..."

Mientras lo leía iba pensando en adjetivos como tranquila, sosegada, perspicaz, directa... Me transmitió paz y realidad. Me sentí identificada con Jane. La comprendí. Me rebelé contra su condición mucho antes de que lo hizo ella. Pero ella también fue valiente. Abandonó a los Niven seis meses después de ese 30 de marzo y consiguió convertirse en una novelista de éxito. Cambiar su vida. Una suerte de Cenicienta moderna. Y todo porque ese día fue una catarsis, ese día, como dice la sinopsis "sucederá algo inesperado que cambiará para siempre la vida de ella..."

Me ha gustado mucho como el autor pone de manifiesto que pese a la condición de unos y otros todos somos iguales llegados cierto punto. Antes la cuestión era criado/señor, ahora puede ser rico/pobre pero cuando nos quitamos la ropa, cuando disfrutamos de nuestros cuerpos somos iguales. La carne toca la carne. El sexo, el amor nos pone en el mismo nivel. Y Jane, pese a ser quién es, no se limita a si misma. Es consciente de su poder sobre Paul, disfruta de ello hasta donde se permite hacerlo. Realmente es exquisita la forma de contarlo. Tan pocas páginas y tanta belleza.

"Y nunca -en los años de..., ¿cómo llamarlo?, ¿intimidad?, ¿libertad recíproca?- habían estado tan desnudos.
Regálate los ojos, había osado pensar ella, como una belleza instalada en el lecho de forma clandestina. ¿Era ella una belleza? Tenía los nudillos enrojecidos y las uñas gastadas de los de su clase. (...) Y sin embargo había llegado a sentir algo de la imperiosa impudicia de él, como si fuera él el sirviente que le traía un cigarrillo".


Por Nitha


El fuego invisible por Javier Sierra





Editorial: Planeta
Nº Pág.: 480 pág.
Género: Intriga
Primera edición: 2017







David Salas, un prometedor lingüista del Trinity Collage de Dublín, se encuentra, después de aterrizar en Madrid para pasar sus vacaciones, con Victoria Goodman, una vieja amiga de sus abuelos y con su joven ayudante, una misteriosa historiadora del arte. Ese hecho trastocará sus planes y lo empujará a una sorprendente carrera por averiguar qué ha sucedido con una de los alumnos de la escuela de literatura que regenta lady Goodman. Para su sorpresa, la clave parece esconderse en el mito del grial y su vinculación con España.

Remotas iglesias románicas de los Pirineos, colecciones de arte en Barcelona, libros antiguos y extraños códigos en piedra se alinean en una trama llena de intriga que nos hará pensar sobre el origen de toda inspiración, literatura y arte verdaderos."


Os traemos un nuevo reto de la mano del increíble autor Javier Sierra. Ya hemos reseñado algún otro libro de este gran escritor en este blog, y sin duda, su última publicación da la talla para ser una de sus grandes novelas.

En esta ocasión viajaremos de la mano de David Salas, un lingüista irlandés, que se dirige a España espoleado por su jefa y su madre para, supuestamente, seguir la pista de una colección de libros valioso para la Universidad donde trabaja. No obstante, como irá descubriendo poco a poco, este encargo es solo un pretexto para que forme parte de un protegido grupo de eruditos guiados por Victoria Goodman, una antigua amiga de la familia.

"La motivación para escribir un bueno libro la da el tener algo importante que contar. Vete a España. -Regresó tenaz a la idea-. Respira aires diferentes. Busca el libro de Caramuel. Y, de paso, échales un vistazo a tus raíces. Uno, si no es necio ni ciego, siempre termina por encontrar cosas importante en ellas. Pero sobretodo, escribe, escribe y escribe. Escríbelo todo. Mal o bien. No importa."

Nuestro protagonista no está muy seguro de querer formar parte de la aventura de la búsqueda del "fuego invisible" que persigue dicho grupo, pero tampoco puede dejar de lado la curiosidad que le despierta. Y, no nos engañemos, siempre hay una mujer por el medio que hace la búsqueda de la verdad mucho más interesante. Y, para David, definitivamente Paula Esteve es el detonante que inclina la balanza. 

La historia se desarrolla siguiendo un misterio tras otro, y viajando a distintos lugares de España, a fin de poder resolverlos, pasando por sitios tan emblemáticos como Madrid, Valencia, Aragón o Cataluña. Si os encantan los misterios que están relacionados con la religión y el arte, sin duda éste es vuestro libro (otra vez). Y por ello, os merecéis que nos os cuente de que se tratan estos misterios: lo más bonito es ir descubriéndolos uno a uno, a través del tempo que marca el autor. Es, simplemente, mágico.

¿Puede añadirse algo para aún ser mejor? ¡Pues si! ¿Qué tal si te persiguen sin descanso? Pero, ¿quién?, ¿por qué? Ah... estas preguntan forman parte del gran enigma que mueve esta historia.

"Escribir es un oficio peligroso. [...] Terminas oyendo voces que susurran cosas. Acabas viendo lo que los otros no ven y resulta difícil no enloquecer."

Y por supuesto, como en otras obras de este grandísimo autor, siempre hay un toque que parece ficción que te crea la duda de si es realmente ficción o es una verdad que solamente unos pocos privilegiados pueden tocar. Este es regusto que siempre me queda al terminar uno de sus libros: cuánto de verdad hay en sus fantasías y cuanto de fantasía hay en sus novelas.

"Deja que tu alma vuele..."

Me sobra una entrada para el MNAC, ¿lo has visitado alguna vez? ¿No? Pues entra conmigo, merece la pena que veas la colección de arte romántico que alberga. Además, siempre me puedes ayudar a buscar lo que necesito encontrar... Ya verás, confía en mi, no te arrepentirás.


Nynia

www.javiersierra.com

Refugio por Terry Tempest Williams


Título: Refugio
Autor: Terry Tempest Williams
Editorial: Errata Naturae
Nº Pág.: 422 pág.
Género: Biografía, Novela Ecologista
Fecha de publicación original: 1991
Primera edición: febrero 2018







Utah, primavera de 1983. El crecimiento del agua del Gran Lago Salado alcanza niveles nunca vistos que amenazan el santuario de aves. Garzas, búhos o garcetas, cuyo estudio y compañía han acompasado la existencia de Terry Tempest Williams, son las primeras víctimas. El Gran Lago Salado es naturaleza al pie de la ciudad, una ribera movediza que siembra el caos en las carreteras. Islas demasiado inhóspitas y remotas para ser habitadas. Agua en mitad de un desierto, pero tan salada que no podemos beberla. El Gran Lago Salado es de las aves, su refugio irreemplazable. Los humanos, los políticos, los ingenieros, buscan soluciones, pero piensan más en sus infraestructuras y comodidades que en las necesidades y derechos de sus auténticos y alados habitantes.
Mientras se enfrenta al declive de estas especies, Terry descubre que su madre padece cáncer, al igual que ocho miembros más de su familia antes que ella: son «el clan de las mujeres de un solo pecho». Todo ello parece una consecuencia de los ensayos nucleares realizados en el cercano desierto de Nevada. Así, mientras acompaña a su madre en la enfermedad, Terry se sumerge en una investigación sobre los devastadores efectos de la lluvia radioactiva.


Tenía muchas ganas de escribir esta reseña pero ahora que me encuentro aquí no sé exactamente por donde empezar. Normalmente empezaría por el argumento pero creo que haciéndolo así no le haré justicia a este libro. Empecemos pues a decir que no es una novela de ficción sino que se trata de las memorias de la autora de una época muy concreta, situada en 1980 y 1989. Además también es un libro que se encuadra en la llamada literatura nature writing, aquella que aboga por la conservación de la naturaleza, denuncia los ataques contra el medio ambiente y nos anima a cambiar nuestra actitud al respecto de forma totalmente indirecta y sutil.

"Como hemos olvidado nuestro parentesco con la tierra, nuestra afinidad con los demás se ha debilitado. Evitamos asumir responsabilidades y compromisos. Optamos por mantenernos ocupados, que es muy distinto de estar comprometidos. En este país, el tiempo es oro".

Como no podría ser de otro modo, nuestra protagonista es la misma Terry Tempest, una mujer independiente, amante de las aves, residente en Utah y vecina del Gran Lago Salado (Great Salt Lake). A sus diez años su abuela se la llevó de excursión a un Refugio de Aves Migratorias y desde entonces esa niña se enamoró de la ornitología, de los habitantes alados del planeta. Ya de mayor su trabajo también está relacionado con su pasión. Pero Terry es más que eso, es también hija de una mujer extraordinaria que a la edad de treinta ocho años sufrió su primer cáncer de mama, y que, cuando empieza este libro es diagnosticada con un segundo tumor maligno.

La historia que nos cuenta la autora es un cruce de dos mundo. Uno, el de la soledad de Terry, sus visitas al Gran Lago Salado, al Refugio (su refugio), la observación de las aves, sus reflexiones, los cambios climatológicos y los provocados por el ser humano y cómo toda acción tiene una reacción de la que ni si quiera nos damos cuenta. El segundo mundo es más oscuro, es el de Terry viviendo la enfermedad con su madre, con su familia, compartiendo el dolor y la esperanza, esa que nunca se pierde pero que en los años ochenta era muy complicado que llevara a uno a un final feliz.

No es sólo esas dos historias que se cruzan, es la manera de contarlo lo que me ha encandilado. Hay veces que uno lee un libro y dice "de lo mejor que he tenido en mis manos" por la trama, por los giros, por los personajes, por que te absorbe hasta que no sabes qué hora es. Pero también hay veces que lees una historia y dices "esto tiene que ser recomendado" por el trasfondo, por el lenguaje, por la forma de contar las cosas. La escritura de Terry Tempest Williams es maravillosa, sosegada, sencilla, clara y directa. No soy muy experta en la literatura ecologista pero me parece algo más sencillo que contar que la lucha contra el cáncer. Y esa segunda cara de Terry es contada tan bien y tan directamente, sin florituras, sin sentimentalismos pero a la vez con ellos.

Este texto es una creación de Devoradora de libros y no está permitida su copia.
"Un individuo no contrae cáncer: lo contrae la familia entera".
Este texto es una creación de Devoradora de libros y no está permitida su copia.

Tengo la impresión de que no me estoy explicando del todo bien sobre Refugio. Creo que lo que quiero transmitir es que este libro me ha hecho sentir, reflexionar y que me lo he leído en dos sentadas. Ya sea por Diane, madre de Terry, que es una mujer muy fuerte y que tiene unas frases muy acertadas; ya sea por la propia Terry con la que he vivido la angustia de la subida del Gran Lago Salado que lo inunda todo a su al rededor. Cada vez que empezaba un nuevo capítulo, con nombre de ave e indicación de la altura del agua, sentía dos necesidades: buscar la foto del alado en cuestión y sentirme compungida por esta permanente crecida, imaginarme qué más quedaría inundado.

En realidad, no es sólo una biografía, es la historia de la familia de Terry, familia educada en la fe mormona con sus tradiciones y peculiaridades. Esto también me ha parecido muy interesante ya que conozco poco sobre esa religión en cuestión. Y me ha gustado que la autora, una persona educada en este entorno y pese al papel secundario de la mujer (como en todas las religiones) se cuestiona cosas y aboga por el papel de la mujer, de la madre, del Cuerpo Celestial.

Perdonen por esta reseña tan larga pero no puede acabar sin escribir una cosa más. Tengo cierta fijación con el tema de la energía nuclear. Hace ya unos años reseñé Voces de Chernóbil de Svetlana Alexievich que recomiendo encarecidamente a todo el que me escuche y en Refugio también se trata este tema. Por todos es conocida la imagen de las pruebas nucleares en el desierto de Utah y de Nevada y la propia autora apunta a que ésta sea la causa de que ella forme parte del Clan de las Mujeres de Un Solo Pecho. Es perdonable todo el desconocimiento pero en la época en la que este libro transcurre es simplemente deleznable que aún pasaran estas cosas. La defensa nacional nunca puede justificar párrafos como el que sigue y con él acabo:

"En la cultura mormona se respeta la autoridad, se venera la obediencia y no el pensamiento obediente. (...) Durante muchos años he hecho justo eso: escuchar, observar y formar en silencio mis propias opiniones, en una cultura que raras veces hace preguntas porque ya tiene todas las respuestas. Pero también he visto a las mujeres de mi familia morir, una por una, muertes ordinarias y heroicas. Nos hemos sentado en salas de espera, esperando recibir una buena noticia, pero oyendo siempre la mala. Yo las he cuidado, he aseado sus cuerpos llenos de cicatrices, y he guardado sus secretos. He visto a las mujeres guapísimas quedarse calvas a medida que les inyectaban ciclofosfamina, cisplatino y doxorrubicina en las venas. (...) Al final, he sido testigo de su último aliento, me he transformado en comadrona del renacimiento de sus almas.
El precio de la obediencia se ha vuelto demasiado alto".

Por Nitha

Esta reseña la incluyo en el reto del Mes de la Novela Familiar pues al fin y al cabo se trata de la historia de Terry y su familia durante una década.